jueves, 5 de agosto de 2010

Quizás me vaya con ellos

Pasadas las 12:30 de la noche y aprovechando que salía a pasear a mi perro, he podido ver lo que me ha parecido un pequeño platillo volante (OVNI) estrellarse cerca de mi casa.

Ha levantado una gran polvareda aunque ciertamente nadie se ha dado cuenta (hoy es día de cierzo y ha caído en una zona de obras con gran movimiento de tierras).

Me he aproximado al cráter y he podido confirmar lo que en un principio parecía claro. Más que platillo se asemejaba a una fuente de ensalada pero no muy profunda.

De un lateral han salido tres extrañas criaturas, bueno al acercarse ya no parecían tan extrañas. De echo, eran tres personas por lo demás bastante normales.

Se les notaba fatigados. Se han dirigido hacia mí y en un correcto castellano me han preguntado: ¿estamos todavía en la Tierra, verdad? A lo que yo he respondido afirmativamente con un ligero balanceo de mi cabeza.

Pronto hemos entablado conversación, no venían de muy lejos, de un pueblecito cercano a Madrid. Me han comentado que las cosas no iban muy bien pero que todavía les molestaba más el desinterés mostrado por todos nosotros.

Trabajaban en un centro de no se qué tecnología e infórmación. Estaban cansados de analizar información proveniente de diferentes centros análogos al suyo y alertar a políticos y demás gente influente de las consecuencias de lo que se avecinaba, aunque no muy diferente de lo que podemos ver y oir en cualquier noticiario, según me indicaron.

No soportaban más la situación y habían decido escapar, no tenían muy claro a dónde o a qué planeta pero parecían convencidos de la decisión que habían tomado. Así que les pregunté si tenían en aquel aparato volador espacio para otro viajero más y me dijeron que si, y en estas estamos.

sábado, 24 de julio de 2010

Caracoles!!!!!

Simpre había recordado lo que un buen día me contó mi abuelo. Para ir a buscar caracoles tenías que aprovechar un día de tormenta. Estos animalitos salen con la lluvía y el sonido de los truenos.

Era verano y la temporada de tormentas aún estaba por llegar. No sé por qué pero me apetecían unos caracoles. Hacía años que no los probaba, de hecho, últimamente ni siquiera los podía ver, pero...

Decidí ir a la caza. Tenía que ser temprano, así que me eché a dormir. Por la mañana, cuando me levanté desayuné dos latas de ricas fabadas y un par de cervezas. Cogí los bártulos y allí que me fuí.

No fué muy lejos, a apenas 1500 metros de mi balcón, se divisaba un descampado y convecido de que allí encontraría tan rico manjar pronto estuve en marchar.

Iba con una pequeña bolsa enrejada y una regadera con agua. Recordaba aquella palabra "tormenta". Así que de la mejor forma que supe comencé a imitar a la naturaleza. No fué díficil, el agua la tenía y la rica fabada haría su trabajo. "La tormenta perfecta", pensé.

Qué forma de salir caracoles del suelo. En menos de una hora tenía prácticamente llena la bolsa, estaría un rato más y me iría a casa.

Me senté un rato para descansar, tenía la espalda molida de tanto agacharme, cuando escuché un extraño ruido y la sensación de que el terreno se habría delante de mi. Y así fué, sin poder reaccionar, en un instante emergíó del suelo lo que sin duda era el caracol más grade que jamas pude imaginar, no tenía buena cara y sus antenas se fijaron en mis ojos, nariz, frente. En segundo abrió su gigantesca boca y sin inmutarse se me tragó completamente.

No regresé nunca de aquel descampado.

martes, 20 de julio de 2010

Nunca me gustó el agua demasiado fría

Estoy intentando bucear. He conseguido meter la cabeza, pero quizás no lo suficiente. No me fio, no. Se que estás ahí, cerca, te puedo sentir.

Otra vez, cierro los ojos y apoyo las manos sobre el fregadero, se que el agua es la justa, la siento en mi cara y por fin consigo sumergir toda mi cabeza.

No he cogido el aire suficiente y tengo que salir. Lo intento pero no puedo. Sabía que estasbas ahí, muy cerca.

lunes, 14 de junio de 2010

Relaciones

Me esperas como siempre en la misma esquina, sonries y con un guiño insinuas lo que sabes que nos gusta hacer.

Como loco me acerco y nos perdemos.

Me temo que ni mañana ni pasado mañana te buscaré, pero te quiero como todos los días uno de cada mes.

domingo, 13 de junio de 2010

Liquidación por fracaso

En un momento pensó en poner un precio a todo aquello que había creado sólo con un puñado de monedas y la intención de no parar hasta lograrlo.




jueves, 27 de mayo de 2010

La extinción de la raza humana

Noche de verano, un ronconcocacola y la mirada perdida en el cielo. Una, dos, tres, cuatro...habían anunciado lluvia de estrellas y el espectáculo acababa de empezar.

Desde mi terraza tenía la butaca perfecta, dos horas después ni siquiera me había levantado. Allí a lo lejos, próxima a la Osa Mayor, se adivinaba otra más. Comenzó su viaje, recorrió parte del firmamento pero esta vez no desapareció. La pequeña luz se acercaba y casi sin darse cuenta aumentaba su tamaño.

"No te pierdas esto", exclamé "sal a la terraza, es precioso". Los dos juntos vimos como aquella luz se acercaba. Boquiabiertos, no salimos de nuestro asombro cuando la luz no parecía parar, se dirigía directa hacía nosotros. Su tamaño se había multiplicado por mil y ya sólo veiamos una gran bola de fuego que se precipitaba sin remedio. Nos cambió la cara hacía una mueca desencajada, nos agarramos las manos y en ese momento y después de un ensordecedor ruido, nuestros cuerpos y los del resto acabaron desintegrados.

martes, 25 de mayo de 2010

Por qué no

Sentado en aquella mesa rodeado de desconocidos atentos a sus palabras había tomado la decisión de cambiar. No pudo hacercelo de otra manera.

Se levantó y lentamente se quitó la america y la corbata y la camisa. Por un momento paró, pero continuó. Pantalones, zapatos y ropa interior. Se quedó desnudo.

"Esto es todo lo que os voy a dar", exclamó. Salió de la habitación y nunca más se supo de él.